Todo el mundo estaba pendiente de lo que podía hacer Ronaldinho en el Gottlieb-Daimler Stadion y el brasileño respondió con compromiso y entrega
Ronaldinho de Assis pasó la prueba del Gottlieb-Daimler Stadion mostrando su versión más entregada. Tal vez fue menos decisivo que en otras ocasiones, pero se le notó que tenía ganas de demostrar su absoluto compromiso con el equipo.
Ya antes de que empezara el partido se notó que el choque frente al Stuttgart era especial para el brasileño. Su gente lo sabía y por eso sus hermanos estaban en la grada y Lionel Messi estuvo muy pendiente de él, buscandole en cada jugada y corriendo a abrazarse a él cuando marcó el 0-2.
Ronnie estuvo muy concentrado desde el principio, animando a los compañeros, saludando efusivamente a los rivales, y rezando un segundo antes de que el balón se pusiera en juego. Rijkaard le situó en la banda izquierda, con Osorio pegado a sus talones.
A los tres minutos ya intentó un pase en profundidad para Xavi; y a los once minutos probó el gol con un lanzamiento de falta directa que salió fuera por muy poco.
A los 24 minutos ofreció un pase de cuchara espectacular para Henry que el francés remató de primera. El meta Schäfer sacó una mano espectacular para evitar el primer tanto. Durante esos primeros cuarenta y cinco minutos Ronaldinho se asoció constantemente con sus compañeros de ataque, intercambiando sus posiciones y buscando un gol que el Barça mereció pero que no acertó a conseguir. El doble susto de Mario Gómez, que puso a prueba a Víctor Valdés, descompuso un tanto el juego del equipo que reculó y tuvo menos presencia en ataque.
Así empezó el Barça el segundo tiempo, presionado por el Stuttgart, cuando llegó el 0-1 en una jugada en la que Ronaldinho tuvo un gran protagonismo. Xavi lanzó el córner que el brasileño remató en el segundo palo. Puyol recogió el rechace para adelantar a los blaugrana. Y el brasileño había vuelto a demostrar que aunque regrese tras un par de semanas de inactividad mantiene intacta su eficacia en las jugadas a balón parado.
Aunque Ronnie notó el paso de los minutos en el segundo tiempo, aún le llegó la gasolina para participar en un par de buenas jugadas de ataque: en el minuto 62 asistió a Messi pero Henry no llegó a rematar el centro del argentino; y lo mismo sucedió en el minuto 70.
Pero quizás la imagen del partido se produjo tras el 0-2. Messi acababa de marcar y se fue a buscar a Ronnie, pero éste le dijo que felicitara a Henry que había fabricado la jugada. También, cuando Rijkaard le sustituyó, fue Leo el primero en felicitarle por su regreso al equipo.