La mejor noticia para el Barcelona es que el crack ha renacido de sus cenizas y vuelve a sentirse importante.
Ronaldinho está en un claro progreso de recuperación que ya evidenció en el partido ante el Valladolid del pasado jueves. Aquella jornada el brasileño recuperó muchas de las sensaciones que le llevaron a ser el mejor del mundo hace tres temporada. Hasta marcó un gol de jugada que no sólo significó arañar un punto para los blaugrana sino también romper una mala racha de casi cinco meses sin ver puerta en jugada. Ayer no le hizo falta marcar de jugada para convertirse en uno de los protagonistas principales de la velada. Ronaldinho marcó dos goles, como a él más le gusta en estos últimos años, de lanzamiento de falta. Con estos dos tantos, el crack suma ya cinco: tres de falta, uno de penalty y otro de jugada. Curiosamente, es la segunda ocasión que Ronaldinho marca a pares en el Camp Nou esta temporada. Lo hizo ayer ante el Betis y también contra el Athletic en la segunda jornada. De hecho, es la primera vez desde que viste la camiseta blaugrana que en un partido oficial marca dos goles de falta. Lo había hecho ya en un amistoso ante el Cádiz en el Torneo Ramón de Carranza, pero aún no en un encuentro oficial.
A Ronnie se le vio ayer exultante y no sólo por los goles sino porque volvió a entrar en el juego del equipo y sentirse una pieza importante. Sus combinaciones con Leo Messi y con Thierry Henry originaron más de un quebradero de cabeza a la defensa rival. Pero no sólo se entendió a la maravilla con sus compañeros de ataque sino que también hilvanó jugadas de mérito con los centrocampistas, especialmente con Iniesta, otro de los grandes protagonistas en el partido de ayer.
Ronaldinho tuvo ayer varios mensajes y dedicatorias que seguramente hacía tiempo que quería enviar al mundo. El primer gol se lo dedicó al speaker del Campo Nou, el célebre Manel Vic, quien por lo visto le había pedido antes del encuentro que si marcaba en el Gol Nord se lo dedicara. Pues bien, Ronaldinho, ni corto ni perezoso, tras marcar su primer gol, que ponía el 2-0 en el marcador, se dirigió al banderín de córner y lo utilizó como si fuera un micrófono, señalando con su dedo a la tercera gradería, donde se ubica la cabina de Vich. Más interpretativo y muchas más lecturas ofrece, en cambio, el modo en que celebró su segundo tanto de falta, en las postrimerías del partido, ya que el crack realizó unos gestos inequívocos con sus manos como queriendo decir: que siga hablando la gente que me critica porque yo sigo siendo el mismo.
No hay duda de que la mejor noticia para el Barcelona es que está recuperando al mejor Ronnie, aquel jugador que deslumbró al mundo entero por su juego, eficacia y espectacularidad. Esta temporada ya ha igualado su segundo mejor registro de goles de falta cuando aún falta casi tres cuartas partes de la temporada, ya que suma tres tantos de falta, cuando su récord hasta ahora en una temporada son seis goles de falta, logrados precisamente la temporada pasada.