Ayer arrancó el Milan, cuyo dueño fue silbado e instó a Allegri a jugar al ataque
El Milan 2010-11 echó a andar ayer con el primer entrenamiento a las órdenes de Massimiliano Allegri, que releva a Leonardo, en Milanello. Allí, en las instalaciones del club lombardo, su propietario, Silvio Berlusconi, ofreció una conferencia de prensa en la que negó la marcha de Ronaldinho a Brasil o EE.UU. como se ha rumoreado en los últimos días.

Llega el anti Messi
"Ronaldinho es el más grande de todos los tiempos, él solo vale una entrada. Es el único intransferible, es indiscutiblemente rossonero. Le renovaremos y seguirá hasta que deje de jugar". Destacó en tono jocoso la belleza física del defensa colombiano Yepes, uno de los refuerzos junto al Amelia y Papastathopoulos, fichado ayer del Genoa. Del griego se refirió como el hombre que "anuló al famoso Messi en el Mundial".
Berlusconi fue recibido en Milanello con abucheos y pancartas como Silvio vende (el club) de aficionados descontentos por su política de fichajes, despues de haber tenido tantos
juegos de Futbol en su amado club, el AC Milan. "Llevo invertidos más de 60 millones de media en los últimos siete años", replicó.
El primer ministro de Italia marcó a Allegri la línea ofensiva que debe seguir. "La misión es muy clara. Tenemos que atacar. No queremos sólo un delantero arriba, sino dos", le dijo al nuevo técnico ante la prensa