La tripleta atacante del Barcelona naufragó en Getafe. Messi, Ronaldinho y Henry se mostraron impotentes ante la defensa del equipo local
El trío de estrellas del Barça no dio la talla en Getafe. Fiasco absoluto de la delantera que tenía que asombrar al mundo, pero que fuera de casa pasa de puntillas sin querer molestar a sus anfitriones. La actuación de Messi, Ronaldinho y Henry se saldó con un rotundo suspenso que arrastró al resto del equipo. Una vez más, las expectativas creadas con un par de partidos en casa se desvanecieron en cuanto el equipo barcelonista pisó un campo extraño.
Hay datos de la actuación de los tres atacantes del Barça que merecen ser estudiados. Entre los tres, sumaron un disparo a puerta. De los tres, sólo uno acabó el partido y entre los tres perdieron más balones que todas las faltas que hizo el Getafe.
Comenzaron el partido los tres fantásticos con Messi en la banda derecha, Henry en la izquierda y Ronaldinho en el eje del ataque. Y ahí se quedaron porque la defensa del Getafe les fijó de tal manera que apenas intervinieron en el juego.
La mejor ocasión de gol en el haber de la tripleta le correspondió a Henry, quien se aprovechó de una magnífica jugada individual de Iniesta, que le telegrafió un fabuloso pase en profundidad como el que le sirvió para marcar hace una semana ante el Almería, pero en esta ocasión, el Pato, a diferencia del portero del Almería no se abrió de piernas y le ganó el mano a mano.
Fue la primera y la única ocasión de gol de la delantera barcelonista, porque las otras ocasiones, si es que se pueden denominar así fueron protagonizadas por defensas, caso de Milito, que remató un saque de esquina demasiado alto.
De hecho, el Barça le proporcionó una plácida tarde a Abondanzzieri, que vio desde su privilegiada posición como Rijkaard, a medida que transcurría el encuentro iba eliminando posibles amenazas.
Primero retiró del campo a Ronaldinho y diez minutos después sentó a Messi dejando al francés como único superviviente del planteamiento inicial. Henry acabó el partido acompañado en ataque por los jóvenes Krikic y Dos Santos como si fuera este un partido de la pretemporada escocesa cuando el técnico se dedicaba a dar minutos a los que tenían que ganarse la confianza.
Pero ayer no era un amistoso. Ayer se escaparon tres puntos en Getafe en un encuentro en el que el Barcelona volvió a ofrecer su peor cara.
Había mucha expectación por ver como se recibía a Messi en el Coliseo. Las actuaciones del argentino la temporada pasada ante el conjunto madrileño generó una animadversión entre entidad y jugador que no tenía una clara resolución.
Al final, para desgracia del Barça, todo se quedó en agua de borrajas y el argentino apenas dejó huella en Getafe. Messi estuvo absolutamente controlado por la defensa local, que dio toda una lección de solidaridad en el marcaje a Messi, que se empecinó en jugar su partido particular sin que le saliera nada.
Y todo ello, sin caer en el juego violento ni en las faltas. Leo fue el jugador de la linea de ataque del Barça que más intervino pero eso no le salvó de ser sustituido en el minuto 72.
Diez minutos antes, era Ronaldinho el que se había retirado del terreno de juego. El brasileño, que volvió a mostrar su versión más gris andaba renqueante por una dura entrada.
No obstante, el golpe no es excusa para justificar una actuación más que discreta de un Ronaldinho que, en teoría, había recargado las pilas después de sus últimas actuaciones.
Un disparo de falta muy lejano que se estrelló en la barrera defensiva del Getafe fue su único bagaje ofensivo.
El partido fue tan tristón que no aportó ni la oportunidad de ver si se mantenía la tónica de los últimos partidos, en la que se había detectado una mayor asociación entre Ronaldinho y Messi, dejando a Henry un poco de lado. Ayer, no hubo ocasión de comprobar si se mantenía o no dicha tendencia. Los defensas locales no dieron opción.