Por primera vez, el domingo Ronaldinho rompió uno de sus rituales
El Camp Nou estaba engalanado para recibir la visita del Athletic de Bilbao y rompiendo la tradición el Gaúcho en vez de salir el último al terreno de juego y santiguarse como acostumbra, subió las escaleras de tres en tres para aparecer sobre el césped el primero. Tenía prisa por saludar a alguien muy especial que se estrenaba como espectador en el Camp Nou: su hijo de dos años Joao, arropado en la grada por su madre, Janaína Viana Mendes y por Daisy, su tía y hermana del brasileño.
Feliz y muy motivado por la presencia su retoño, que vive en Brasil con su madre, Ronaldinho vivió una tarde de emociones. Cuajó una gran actuación y esta vez, además de a su fallecido padre, también dedicó los goles a su hijo.
Ronaldinho explicó su emoción a los micrófonos de Televisió de Catalunya: "Le he dedicado los goles a mi hijo, pero también a todos los hijos de mis compañeros que vienen aquí (el campo) o a los entrenamientos y me animan. Y también a todos los niños que viven cerca de mi casa, pero el de hoy -por el domingo- es un día especial para mí porque ha venido mi hijo por primera vez. Es la primera vez que me veía jugar y la emoción que he sentido ha sido muy distinta", explicó.
Nada más salir al campo, Ronaldinho buscó a su hijo entre el público, le saludó, le lanzó un beso y le enseñó a Henry dónde se encontraba para que también le saludara. Le dedicó los goles y únicamente miró al suelo cuando le cambiaron.
Estará con su hijo hasta el jueves
Prueba de que Ronaldinho ha podido descansar este verano (no fue a la Copa América) es la preparación que está llevando a cabo este curso. Ya no se habla del famoso gimnasio. Ayer hubo diáspora de internacionales en el entrenamiento, pero no es el caso del brasileño, que salió el primero a La Masia y fue de los últimos titulares en abandonar el campo de entrenamiento. Ronnie disfrutará de su hijo hasta, como mínimo, el jueves por la tarde, cuando se concentrará con la selección.