Ronaldinho Gaucho japón

Publicado el domingo, 15 de noviembre de 2009 en El Jugador - 275628 visitas

Hace ya más de un año que dejó el Camp Nou, pero Ronaldinho estará siempre ligado al Barça. En el club azulgrana marcó época y se dio a conocer como el mejor delantero del mundo

Hace ya más de un año que dejó el Camp Nou, pero Ronaldinho estará siempre ligado al Barça. En el club azulgrana marcó época y se dio a conocer como el mejor delantero del mundo.

Ronaldinho, no se ha ido del Barcelona Quizá por este motivo algunas tiendas de ropa deportivas de Japón han querido hacer oídos sordos al fichaje del brasileño por el Milan y siguen vistiendo sus escaparates con la foto de Ronnie vistiendo la camiseta del Barça.

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Via | sport.es
Tags : Camp Nou | Barça | el mejor | Japón | escaparates


Publicado el jueves, 27 de marzo de 2008 en El Jugador - 459775 visitas

La polémica está servida. El técnico, en el libro "Luis contraataca", no evita detalles sobre el jugador

Luis Fernández acaba de publicar el libro "Luis contraataca" y, como no podía ser de otro manera, llega cargado de polémica. En él hace un repaso de su relación con el mundo del fútbol y no evita entrar en detalles sobre varias personas a las que ha ido conociendo a lo largo de los años. Una de ellas es Ronaldinho, con el que coincidió en el París Saint-Germain. Fernández y Ronaldinho no acabaron bien en las filas del Paris Saint Germain

Luis Fernández llevaba una temporada como entrenador del conjunto parisino cuando el hoy futbolista del Barça llegó a Francia procedente del Gremio de Portoalegre. En el libro, asegura que "cuando llegó, no sabía jugar en equipo, no tenía ninguna disciplina alimentaria, ningún rigor táctico". Luis Fernández, que dejó París la misma temporada que Ronaldinho fichó por el Barcelona, también asegura que "en París lo aprendió todo, tanto que Scolari (seleccionador brasileño entonces) me felicitó por el trabajo hecho y se lo llevó al Mundial". Ronaldinho fue uno de los artífices que la selección brasileña ganara su quinto Mundial en Corea y Japón ese año (2002).

Pero más allá del aspecto futbolístico, el técnico francés tampoco se ha dejado en el tintero explicar cómo se comportaba el internacional gaucho: "En las concentraciones se llevaba a las mujeres a la habitación. Y después frecuentaba las discotecas". Eso, según explica, le creó algún problema con el resto del equipo: "Los compañeros protestaban, pero él se creía por encima. El problema es que él me tomaba por loco cuando no lo hacía jugar, pero ahora todos se preguntan si vale la pena invertir todavía por él".

Luis Fernández va más allá en sus apreciaciones: "Cuando uno dispone de normas de conducta y elabora un reglamento y él, durante sus ratos libres, hace subir a una chica al hotel, ¿qué debo hacer? Admitamos que cierro los ojos. Los otros, que sí cumplen las normas, vendrán y me dirán: "Luis, esto nos está fastidiando a todos porque si sale en la prensa, ¿qué dirán nuestras mujeres? Que estas normas de conducta no sirven para nada"".

Luis Fernández, además, en una entrevista concedida a "Le Parisien" apuntó que "nunca he dudado de su talento, pero si de su comportamiento. Cuando dejas tu energía fuera, no puedes estar al 100% en el campo". Y añadió que "yo en el club, estaba solo contra él. Todos le protegían y lo defendían. No se le pueden pasar siempre los caprichos, porqué, además de él, hay una plantilla".

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Publicado el jueves, 21 de febrero de 2008 en Barcelona - 450747 visitas

El brasileño resucitó en "El Paraíso" de Glasgow. Su actuación enseñó que aún puede aportar mucho fútbol y ser un futbolista mágico

Ronaldinho eligió el mejor escenario y la mejor competición para recordar que el fútbol que llevaba en sus botas no se había evaporado. El Celtic Park, o "El Paraíso" como es conocido por los aficionados del conjunto católico, sirvió para que el brasileño volviera a exhibir su magia y se reivindicara en la Champions League, el torneo con más prestigio del mundo. El crack marcó las diferencias y fue la estrella que parecía haberse apagado de forma definitiva.

En todo el 2007 no se le vio un partido tan completo como el de Celtic Park El declive de Ronnie se había desencadenado de forma paulatina, aunque se acentuó a partir del Mundial de Clubs de Japón. Ya no había llegado en buenas condiciones del campeonato del Mundo de Alemania, aunque le habían salvado actuaciones esporádicas como ante el Werder Bremen en la Champions o con el golazo de chilena frente al Villarreal. A partir del torneo nipón y el inicio del 2007 se empezó a vislumbrar a un Ronaldinho que muy poco tenía que ver con el que fue coronado como el mejor jugador del planeta.

El brasileño fue uno de los claros exponentes de la caída en picado del equipo, que concluyó con el estrepitoso final de temporada en el que se perdió la Copa en semifinales con una goleada imperdonable en Getafe y con el "regalo" del título de Liga al Real Madrid.

Ronaldinho parecía haber tomado nota de errores anteriores y su gesto de renunciar a la Copa América fue interpretado muy positivamente ya que significaba que quería entregarse en cuerpo y alma al Barça para volver a levantar títulos de inmediato. Sin embargo, su primera vuelta de la presente campaña no pudo ser más decepcionante. Sus goles a balón parado no eran argumentos de peso para justificar su condición de intocable dentro del equipo. Ronaldinho ya no se marchaba en el uno contra uno, su contribución al juego era mínima y no aportaba intensidad en la presión, aunque en esta faceta nunca ha destacado ni se le ha pedido demasiado. Rijkaard siempre ha sido su defensor más fiel, pero no tuvo más remedio que sentarle en el banquillo. Su vuelta de una concentración del Brasil en un estado físico bajo mínimos fue el detonante.

El holandés le sentó con la intención de protegerle y darle entrada cuando las circunstancias le fueran más favorables y creyó que el partido ante el Real Madrid era la ocasión ideal. El eterno rival, un Camp Nou hasta los topes y la enorme expectación desatada animarían al crack para lucirse. Sin embargo, Ronaldinho, pese a ponerle muchas ganas y nunca esconderse, no pudo evitar la derrota ante los blancos.

El Madrid se marchó a siete puntos en el parón navideño y el físico del brasileño no aguantó más. En uno de los últimos entrenamientos del año se quejó de molestias en la rodilla y entró en la lista de bajas por una tendinitis rotuliana. Ronaldinho aprovechó el parón para ponerse en forma con dobles sesiones, con carreras por Collserola y la playa incluidas, antes de volver a una convocatoria de Frank Rijkaard un mes más tarde.

El brasileño iba entrando en las segundas partes hasta que al cuerpo técnico le convenció el último cuarto de hora que jugó en Zaragoza, donde transformó el penalty de la victoria. En el Celtic Park le llegó su oportunidad y la supo aprovechar. Ronnie saltó al campo como una moto, presionando, corriendo, pidiendo el balón y encarando a los rivales. Unas virtudes que habían permanecido ocultas hasta que salieron a flote en Glasgow.

El plan específico y la dura medicina del banquillo le hicieron espabilar. Quedar de nuevo relegado como un suplente más en la Champions hubiera sido un golpe muy duro para él y, cuando se vio en el once titular, se dio cuenta de que no podía volver a decepcionar. Ronaldinho jugó como no se le había visto durante todo el 2007 y contribuyó de forma decisiva al triunfo en el feudo del campeón escocés. El brasileño firmó un partido redondo. Jugó para sus compañeros, pasó el balón cuando era necesario y trató de marcharse en acciones individuales.

Sus síntomas de mejora deben confirmarse en los siguientes compromisos. Si su progresión sigue por el mismo camino, Ronnie sería, sin duda, el mejor "fichaje" para afrontar el tramo decisivo de la temporada en el que el Barça ha recuperado el aliento y la esperanza de ganar los tres títulos en liza.

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