Publicado el jueves, 15 de mayo de 2008 en Barcelona - 26979 visitas

LOS MÉDICOS DEL CLUB CULÉ LO CONFIRMARON ESTE MARTES

Ronaldinho de Assis no ha completado la recuperación de la rotura muscular por la que lleva un mes y medio de baja y fue descartado por los médicos del Barcelona para el partido de la última jornada de Liga en el campo del Murcia, lo que implica que el jugador podría no volver a vestir la camiseta azulgrana si se confirma su marcha del club este verano.

Ronaldinho está de baja por una rotura del aductor medio de la pierna derecha que fue confirmada por los médicos del Barcelona el pasado 3 de abril, aunque el jugador Ronaldinho está de baja por una rotura del aductor medio de la pierna derecha aseguraba tener molestias desde unas semanas antes y no juega desde el 9 de marzo, ante el Villarreal en el Camp Nou, y ya es seguro que no jugará el sábado en Murcia, según informó el doctor Ricard Pruna.

Pruna ya tenía la semana pasada muchas dudas sobre la participación de Ronaldinho en este partido, "más que nada porque se trataba de curar la lesión y no de competir a cualquier precio", dijo, y confirmó que, "con seguridad", no podrá estar en Murcia porque "sería precipitado y un error" que jugase unos minutos, aunque también aclaró la lesión "no dejará secuelas".

El médico del primer equipo barcelonista también aseguró que el jugador ha sido "un paciente ejemplar" y que ha cumplido con su programa de recuperación, también durante la última semana, en respuesta a las informaciones aparecidas sobre sus ausencias en los últimos días. Asimismo, se mostró convencido de que Ronaldinho puede seguir jugando a un alto nivel.

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Publicado el jueves, 21 de febrero de 2008 en Barcelona - 49720 visitas

El brasileño resucitó en "El Paraíso" de Glasgow. Su actuación enseñó que aún puede aportar mucho fútbol y ser un futbolista mágico

Ronaldinho eligió el mejor escenario y la mejor competición para recordar que el fútbol que llevaba en sus botas no se había evaporado. El Celtic Park, o "El Paraíso" como es conocido por los aficionados del conjunto católico, sirvió para que el brasileño volviera a exhibir su magia y se reivindicara en la Champions League, el torneo con más prestigio del mundo. El crack marcó las diferencias y fue la estrella que parecía haberse apagado de forma definitiva.

En todo el 2007 no se le vio un partido tan completo como el de Celtic Park El declive de Ronnie se había desencadenado de forma paulatina, aunque se acentuó a partir del Mundial de Clubs de Japón. Ya no había llegado en buenas condiciones del campeonato del Mundo de Alemania, aunque le habían salvado actuaciones esporádicas como ante el Werder Bremen en la Champions o con el golazo de chilena frente al Villarreal. A partir del torneo nipón y el inicio del 2007 se empezó a vislumbrar a un Ronaldinho que muy poco tenía que ver con el que fue coronado como el mejor jugador del planeta.

El brasileño fue uno de los claros exponentes de la caída en picado del equipo, que concluyó con el estrepitoso final de temporada en el que se perdió la Copa en semifinales con una goleada imperdonable en Getafe y con el "regalo" del título de Liga al Real Madrid.

Ronaldinho parecía haber tomado nota de errores anteriores y su gesto de renunciar a la Copa América fue interpretado muy positivamente ya que significaba que quería entregarse en cuerpo y alma al Barça para volver a levantar títulos de inmediato. Sin embargo, su primera vuelta de la presente campaña no pudo ser más decepcionante. Sus goles a balón parado no eran argumentos de peso para justificar su condición de intocable dentro del equipo. Ronaldinho ya no se marchaba en el uno contra uno, su contribución al juego era mínima y no aportaba intensidad en la presión, aunque en esta faceta nunca ha destacado ni se le ha pedido demasiado. Rijkaard siempre ha sido su defensor más fiel, pero no tuvo más remedio que sentarle en el banquillo. Su vuelta de una concentración del Brasil en un estado físico bajo mínimos fue el detonante.

El holandés le sentó con la intención de protegerle y darle entrada cuando las circunstancias le fueran más favorables y creyó que el partido ante el Real Madrid era la ocasión ideal. El eterno rival, un Camp Nou hasta los topes y la enorme expectación desatada animarían al crack para lucirse. Sin embargo, Ronaldinho, pese a ponerle muchas ganas y nunca esconderse, no pudo evitar la derrota ante los blancos.

El Madrid se marchó a siete puntos en el parón navideño y el físico del brasileño no aguantó más. En uno de los últimos entrenamientos del año se quejó de molestias en la rodilla y entró en la lista de bajas por una tendinitis rotuliana. Ronaldinho aprovechó el parón para ponerse en forma con dobles sesiones, con carreras por Collserola y la playa incluidas, antes de volver a una convocatoria de Frank Rijkaard un mes más tarde.

El brasileño iba entrando en las segundas partes hasta que al cuerpo técnico le convenció el último cuarto de hora que jugó en Zaragoza, donde transformó el penalty de la victoria. En el Celtic Park le llegó su oportunidad y la supo aprovechar. Ronnie saltó al campo como una moto, presionando, corriendo, pidiendo el balón y encarando a los rivales. Unas virtudes que habían permanecido ocultas hasta que salieron a flote en Glasgow.

El plan específico y la dura medicina del banquillo le hicieron espabilar. Quedar de nuevo relegado como un suplente más en la Champions hubiera sido un golpe muy duro para él y, cuando se vio en el once titular, se dio cuenta de que no podía volver a decepcionar. Ronaldinho jugó como no se le había visto durante todo el 2007 y contribuyó de forma decisiva al triunfo en el feudo del campeón escocés. El brasileño firmó un partido redondo. Jugó para sus compañeros, pasó el balón cuando era necesario y trató de marcharse en acciones individuales.

Sus síntomas de mejora deben confirmarse en los siguientes compromisos. Si su progresión sigue por el mismo camino, Ronnie sería, sin duda, el mejor "fichaje" para afrontar el tramo decisivo de la temporada en el que el Barça ha recuperado el aliento y la esperanza de ganar los tres títulos en liza.

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Publicado el jueves, 31 de enero de 2008 en Barcelona - 53170 visitas

Ronaldinho está preparado para tratar de marcar nuevamente las diferencias en un partido a vida o muerte



Ronaldinho Gaúcho se estrenó este año en una convocatoria del Barça. El brasileño lo hizo 39 días después de que formara parte del equipo titular ante el Real Madrid en un partido en el que su presencia fue muy discutida y posteriormente no pudo evitar la debacle. Al regreso de las vacaciones navideñas llegaron sus molestias en el tendón rotuliano y el parón que aprovechó para seguir un plan específico de entrenamientos.

Ronaldinho Gaucho vuelve a la lista El jugador ha necesitado un mes para ponerse en forma y estar al mismo nivel físico que el resto de sus compañeros. Ronnie trabajó en dobles sesiones tanto en las instalaciones del Camp Nou, como en el playa y la montaña para ganar resistencia. Su figura se ha vuelto a estilizar y el futbolista cuenta con el alta médica desde el lunes cuando participó en un partido de entrenamiento en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí. El brasileño volvió a entrenarse el martes con el grupo y ayer hizo lo propio con total normalidad en la sesión a puerta cerrada.

Rijkaard ha supervisado de cerca las evoluciones del crack durante esta semana y ayer decidió incluirle en la relación de 16 convocados para afrontar el duelo copero ante el Villarreal. Su concurso puede ser decisivo, en este caso como revulsivo ya que apunta al banquillo. El técnico holandés acostumbra a dosificar a los futbolistas que salen de lesiones –el último ejemplo fue el de Messi– y en su primera presencia en la convocatoria no salen de titulares. Ronaldinho puede ser una arma muy valiosa en caso de necesidad en el segundo tiempo.

El preparador barcelonista explicó que el brasileño "está preparado para entrar en la lista", pero no quiso desvelar qué papel jugaría ya que "antes les digo a los jugadores que a la prensa si serán titulares". El técnico calificó su regreso como "una buena noticia para el club, el equipo y la afición. Ojalá pueda ayudarnos".

Rijkaard no cree que tenga que incentivar especialmente al futbolista porque "la motivación tiene que llevarla dentro. Es un gran jugador y no se tiene que justificar, pero sí que quiere demostrar su calidad". El holandés entiende que su entrada en la convocatoria "es un primer paso importante y hay que valorarlo positivamente, sabiendo de lo que es capaz". Preguntado sobre qué puede aportar en el encuentro de esta noche, Rijkaard contestó que, sobre todo, "su calidad y luego su personalidad. Aporta muchas cosas al equipo".

Ronaldinho puede quedarse por primera vez en el banquillo en un partido en el Camp Nou desde que llegó al Barça. El brasileño, cuando ha estado a disposición, ha sido siempre titular en casa, aunque este caso es excepcional debido a su lesión.

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Publicado el jueves, 24 de enero de 2008 en Barcelona - 56186 visitas

El "10" sigue trabajando para recuperar su mejor forma física mientras el entorno sigue alimentando los rumores sobre su sobrepeso

La rueda de prensa que ayer ofreció Frank Rijkaard fue de peso, en el sentido más estricto de la palabra. Los kilos de Ronaldinho, de Ronaldo y de varios de los periodistas presentes fueron los protagonistas ayer en el Camp Nou.

Ronaldinho Gaucho y Ronaldo La barriga de Ronaldinho ha dado mucho que hablar los últimos meses. Hace más o menos un año, El Periódico descubrió lo que era una evidencia: el brasileño sufría un ligero sobrepeso, algo sin importancia en una persona normal, pero preocupante en un futbolista de elite. Ayer, mientras sus compañeros preparaban a puerta cerrada el partido de Copa ante el Villarreal, el "10" mostraba sus abdominales a las cámaras de Televisión Española para explicar al mundo que él no está gordo. El mismo gesto, pero tras el encuentro posterior a las imágenes publicadas por el rotativo catalán, lo había repetido un año antes, despojándose de la camiseta para enseñar su torso. Doce meses después, todo sigue igual. El futbolista se ha puesto en manos de los preparadores físicos para realizar una "minipretemporada" que, al parecer, no pudo realizar en verano.

Muchas voces han dejado de confiar en su recuperación, pero éste no es el caso de Frank Rijkaard. El técnico sufre una especie de anorexia invertida que, en vez de afectarle a él, afecta a la visión que tiene de Ronaldinho. Para defender a su futbolista, se permitió hablar del ex madridista Ronaldo. El holandés fue así de claro: "Ronaldinho está en forma... el gordo era Ronaldo". Aunque no quiso atacar al ahora delantero del Milan, y aseguró que "para mí sigue siendo uno de los mejores delanteros que he visto nunca", a todo el mundo le vino a la memoria las imágenes del brasileño "marcando" barriga con la camiseta del Real Madrid. El sobrepeso del también ex futbolista del Barça era evidente. Su evolución, desde que salió del PSV Eindhoven (78 kilos), donde alcanzó su actual estatura (1,83) fue creciente.

Llegó a Barcelona con 79 kilos, que mantuvo durante la única temporada que vistió de blaugrana. En el Inter alcanzó los 90,5 kilos, mientras que en el Real Madrid superó los 94, doce por encima de su peso ideal, 16 de diferencia desde su paso por Holanda. El caso del futbolista blaugrana es muy diferente. Y eso era lo que Frank Rijkaard quiso decir: "Ronaldinho está bien físicamente. Si estuviera gordo lo diría, pero lo veo cada día y veo que está bien, en buenas condiciones. Además, desde el staff médico me dicen que está bien y los preparadores que están trabajando con él, también". Eso sí, de regresar al equipo de forma inminente, aún nada: "Todavía no va a volver con el grupo, pero debemos confiar en él porque aún tiene capacidad para marcar la diferencia".

¿Por qué ahora debemos confiar en él si hace un año estábamos en la misma situación y Ronaldinho sigue sin aparecer?, le preguntaron. "Antes fue otro momento. Ahora hay que confiar porque está parado por una lesión por la que le hemos apartado del equipo", respondió Frank Rijkaard. Ronaldinho deberá mostrar algo más que sus abdominales para que la afición blaugrana vuelva a confiar en él. El crack brasileño no puede pedir ya que la gente siga creyendo en su fútbol, sino que, con su fútbol, debe hacer que la afición vuelva a creer en él. El culé quiere dejar de hablar de kilos y empezar a hablar de goles, jugadas y títulos. Goles, jugadas y títulos, eso sí, de peso.

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