Publicado el lunes, 30 de junio de 2008 en El Jugador - 23961 visitas

El brasileño volvió a vestirse de corto tras perderse el tramo final de temporada con el Barça al estar lesionado

Ni escondiendo estómago puede disimular ya un sobrepeso evidente. Ronaldinho apareció de nuevo en un terreno de juego (era la primera vez que lo hacía desde la lesión que le había obligado a perderse el tramo final de temporada con el Barça), y lo hizo como lo había dejado la última vez, en un estado de forma lamentable.

Ni el color negro de la camiseta que vestía su equipo sirvió para esconder un barriga que le hizo ganarse el sobrenombre de "gordinho" con el que algunos medios brasileños le obsequiaron, Su barriga prominente sigue dejando muy claro que Ronaldinho, todavía, sigue estando muy lejos de su mejor formapese a sus dos goles. El brasileño marcó dos tantos que hicieron vibrar a los 38.000 espectadores que se acercaron al Monumental de Maturín. Fueron dos buenos goles, pero también es cierto que el ritmo del partido no fue el de la alta competición. Aún así, Ronaldinho pudo volver a sentirse futbolista. Y lo hizo al lado de uno de los mejores amigos, Leo Messi. Nada más coincidir sobre el terreno de juego se fundieron en un abrazo. El "10" se mostró muy tranquilo respecto a su futuro como blaugrana: "Tengo contrato con el Barcelona hasta el 2010 y la prioridad la tiene el club. Hoy soy jugador del Barcelona, y estoy feliz de volver a patear un balón". Messi, también: "¿Si estoy ilusionado de que sigamos jugando juntos? Claro, para mí es es uno de los mejores jugadores del mundo, es un amigo, y me hace ilusión cada vez que puedo compartir un campo de juego con él", aseguraba.

Ronaldinho volvió a jugar, pero ahora espera hacerlo a más alto nivel en Pekín: "Me gustaría ir a los Juegos Olímpicos, me entrenaré fuerte para lograrlo", explicaba. Si quiere llegar a los JJOO deberá, no sólo entrenar mucho, sino realizar una dieta muy estricta que le ayude a perder los varios kilos de más que dejó claro que le sobraban en Maturín. Además, ello también ayudaría al Barça a encontrar un equipo que quisiera hacerse con sus servicios. Si Milan, Chelsea o quien sospese su incorporación han visto estas imágenes, se lo pensarán mucho antes de pagar un euro.

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Publicado el jueves, 24 de enero de 2008 en Barcelona - 69639 visitas

El "10" sigue trabajando para recuperar su mejor forma física mientras el entorno sigue alimentando los rumores sobre su sobrepeso

La rueda de prensa que ayer ofreció Frank Rijkaard fue de peso, en el sentido más estricto de la palabra. Los kilos de Ronaldinho, de Ronaldo y de varios de los periodistas presentes fueron los protagonistas ayer en el Camp Nou.

Ronaldinho Gaucho y Ronaldo La barriga de Ronaldinho ha dado mucho que hablar los últimos meses. Hace más o menos un año, El Periódico descubrió lo que era una evidencia: el brasileño sufría un ligero sobrepeso, algo sin importancia en una persona normal, pero preocupante en un futbolista de elite. Ayer, mientras sus compañeros preparaban a puerta cerrada el partido de Copa ante el Villarreal, el "10" mostraba sus abdominales a las cámaras de Televisión Española para explicar al mundo que él no está gordo. El mismo gesto, pero tras el encuentro posterior a las imágenes publicadas por el rotativo catalán, lo había repetido un año antes, despojándose de la camiseta para enseñar su torso. Doce meses después, todo sigue igual. El futbolista se ha puesto en manos de los preparadores físicos para realizar una "minipretemporada" que, al parecer, no pudo realizar en verano.

Muchas voces han dejado de confiar en su recuperación, pero éste no es el caso de Frank Rijkaard. El técnico sufre una especie de anorexia invertida que, en vez de afectarle a él, afecta a la visión que tiene de Ronaldinho. Para defender a su futbolista, se permitió hablar del ex madridista Ronaldo. El holandés fue así de claro: "Ronaldinho está en forma... el gordo era Ronaldo". Aunque no quiso atacar al ahora delantero del Milan, y aseguró que "para mí sigue siendo uno de los mejores delanteros que he visto nunca", a todo el mundo le vino a la memoria las imágenes del brasileño "marcando" barriga con la camiseta del Real Madrid. El sobrepeso del también ex futbolista del Barça era evidente. Su evolución, desde que salió del PSV Eindhoven (78 kilos), donde alcanzó su actual estatura (1,83) fue creciente.

Llegó a Barcelona con 79 kilos, que mantuvo durante la única temporada que vistió de blaugrana. En el Inter alcanzó los 90,5 kilos, mientras que en el Real Madrid superó los 94, doce por encima de su peso ideal, 16 de diferencia desde su paso por Holanda. El caso del futbolista blaugrana es muy diferente. Y eso era lo que Frank Rijkaard quiso decir: "Ronaldinho está bien físicamente. Si estuviera gordo lo diría, pero lo veo cada día y veo que está bien, en buenas condiciones. Además, desde el staff médico me dicen que está bien y los preparadores que están trabajando con él, también". Eso sí, de regresar al equipo de forma inminente, aún nada: "Todavía no va a volver con el grupo, pero debemos confiar en él porque aún tiene capacidad para marcar la diferencia".

¿Por qué ahora debemos confiar en él si hace un año estábamos en la misma situación y Ronaldinho sigue sin aparecer?, le preguntaron. "Antes fue otro momento. Ahora hay que confiar porque está parado por una lesión por la que le hemos apartado del equipo", respondió Frank Rijkaard. Ronaldinho deberá mostrar algo más que sus abdominales para que la afición blaugrana vuelva a confiar en él. El crack brasileño no puede pedir ya que la gente siga creyendo en su fútbol, sino que, con su fútbol, debe hacer que la afición vuelva a creer en él. El culé quiere dejar de hablar de kilos y empezar a hablar de goles, jugadas y títulos. Goles, jugadas y títulos, eso sí, de peso.

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