Se lo veía un poco excedido de peso. Tal vez, algunos excesos. Sin embargo la magia sigue intacta.
Se lo veía un poco excedido de peso. Tal vez, algunos excesos. Sin embargo la
magia sigue intacta.
En el entrenamiento del Flamengo, Ronaldinho Gaúcho hizo uno de esos malabares maradonianos. Esta vez le pegó de primera con un "efecto banana" y la embocó dentro de los tres palos. Lo destacado es que al momento de patear estaba detrás del arco. Una genialidad hecha gol