De forma sutil y sin querer polémica, el técnico del Fla insinuó que Ronaldinho debe mejorar su rendimiento
Ronaldinho recibió el primer `toque´, en público, de Vanderlei Luxemburgo. El ex entrenador del Real Madrid, consciente que no puede entrar en colisión con la principal estrella del Flamengo, hizo de portavoz del sentimiento que hay en la `torcida´ y le recordó a su pupilo que tiene mucho margen de mejora. Lo hizo sutilmente, sin grandes alardes y midiendo sus palabras: "Ronaldinho sólo depende de él, si está siendo exigido es porque está faltando alguna cosa".

Vanderlei espera que R10 despierte de su letargo -sólo ha hecho dos buenos partidos desde que llegó a Río- y le invitó a dar un salto de calidad, que nunca llega. "Es cierto que va evolucionando. Nosotros damos entrenamientos, condición física y técnica y preparamos, pero la sintonía que falta no va a partir de mí, tiene que salir de Ronaldinho", afirmó.
Para el entrenador, Dinho es quien va a decir hasta donde quiere llegar: "su ida a la selección brasileña y su desempeño a alto nivel va a depender de él mismo".
Desde que el Flamengo ganó al Gremio y al Palmeiras y fichó a Ronnie, Luxemburgo ha actuado como un escudo protector del jugador de todas las críticas. La relación entre los dos es buena. El técnico conoce a la perfección la agitada vida nocturna de su estrella. Ronaldinho, de momento, ha cumplido con lo que se le exige: no se ha retrasado en ningún entreno, es una influencia positiva para los jóvenes y muestra garra en los encuentros.
El problema es que no marca las diferencias. Un ejemplo es que, a pesar de ganar el Carioca, no marcó en ningún clásico y no evitó una vergonzosa eliminación en la Copa do Brasil. La `torcida´ se siente decepcionada.
Luxemburgo recordó que la presión entorno a Ronaldinho no va a disminuir y que estará acorde a las expectativas, no cumplidas, que generó su fichaje. La `torcida´ del Fla se dejó llevar por la euforia, convencida que R10 resucitaría en Río y volvería ser aquel futbolista de antaño que maravilló al mundo con la camiseta del Barça. Por ahora, sin embargo, su brillantez se limita... a la noche.