Tal como avanzó SPORT, el futbolista tiene vía libre para negociar su salida del Camp Nou la próxima temporada
La última vez que San Siro vio jugar al brasileño fue un 18 de abril de 2006, hace casi dos años. En aquella ocasión, el "10", en plena forma, dio un pase estratosférico a Giuly, que marcó el único tanto de aquellas semifinales de Champions. El Barça acabaría siendo campeón. Hoy Ronaldinho vive en el gimnasio y, alejado de los terrenos de juego, ha cumplido un ciclo en el Camp Nou, pero puede abrir otro allí dónde, pese a que fue verdugo, dejó tan buen recuerdo. Ver a Ronaldinho vestido con la camiseta del Milan ya no es un sueño para los rossoneri, sino una realidad que empezó a materializarse hace años y que ayer vivió un capítulo crucial en Barcelona.

Según avanzó ayer la edición vespertina de La Graderia, en Ona FM, las tres partes implicadas en la negociación se encontraron en un hotel en la Ciudad Condal para sentar las bases de un acuerdo que lleve a Ronaldinho a Milan. A la reunión acudieron el secretario técnico del Barça, Txiki Begiristain, el representante en España del Milan, Ernesto Bronzetti, y el hermano y representante del futbolista brasileño, Roberto de Assis. Esta es la primera vez que el club blaugrana acepta sentarse a negociar una salida para Ronaldinho, lo que es muy significativo, puesto que el pasado verano fue el Chelsea quien quiso llevarse al jugador a Londres y el club blaugrana no quiso ni escuchar la oferta del equipo de Abramovich. La situación ahora es muy distinta.
De hecho, tal como anunciábamos en nuestra edición del miércoles, el Barça ya ha comunicado al jugador que no cuenta con él para la próxima temporada. Así, la única solución posible es llegar a un acuerdo para traspasar al brasileño. Ese punto es el que más discrepancias provocó en la reunión, puesto que Roberto de Assis quiere que el club dé la carta de libertad a su representado para poder negociar libremente, algo a lo que el Barça no está dispuesto. Tanto es así que incluso ya se habría hablado de un precio que rondaría los 15 y 20 millones de euros. También se habló del traspaso de Zambrotta por unos 5 millones.
La reunión de ayer sirvió para sentar las bases de un acuerdo, pero será la próxima semana, en un nuevo encuentro que aún se ha concretado, cuando, seguramente, se cierre la operación. Silvio Berlusconi, presidente del Milan, ya ha anunciado en Italia que el fichaje de Ronaldinho es inminente e, incluso, ha explicado que el brasileño, si deja el Barça, sólo quiere ir al club rossonero. Además, el Inter, que parecía el rival con el que debía competir el Milan, se ha desmarcado a través de su presidente, Massimo Moratti, de su fichaje: "No habrá subasta por Ronaldinho".