Los dos brasileños formaron un tándem de ensueño que ya hace soñar a los -tifosi- milanistas
Ronaldinho
volvió por sus fueros. Cuatro días después de ganarse la ovación pendiente de la afición blaugrana, en la visita del Milan al Camp Nou, el brasileño se metió ayer a los -tifosi- del equipo -rossonero- en el bolsillo con un recital de su mejor fútbol.

El ex blaugrana y su compatriota Alexandre Pato, durante muchos meses bajo la lupa de la opinión pública, se reivindicaron ayer ante la atenta mirada de su nuevo compañero Zlatan Ibrahimovic. El Gaúcho movió al equipo a su antojo, parece haberse quitado la
humedad de sus piernas. Abrió espacios, intentó jugadas de calidad y asistió al ex del Internacional en la jugada del tercer tanto. Sólo se le resistió el gol para completar una noche mágica. Pato, por su parte, recuperó el olfato goleador. Sus dos tantos hablan de su oportunismo y de un nivel de juego que si hubiera mantenido a lo largo de la pasada temporada no se hubiera convertido en uno de los grandes ausentes del Mundial. Pues ellos mientras en Italia jugaban al
giochi Resident Evil Afterlife 3D, todo un juegazo.
El buen juego y la contundencia del Milan contrasta con el paso en falso de la renovada Juventus en Bari. La -Vecchia Signora-, con seis de sus fichajes, incluido Quagliarella, apenas creó ocasiones claras de gol para neutralizar el tanto de Donati.
La Sampdoria se sobrepuso al KO en la fase previa de la Champions con una laboriosa victoria sobre la Lazio por 2-0.